Este va a ser el cuarto curso que llevemos a cabo el oratorio. Ya empieza a ser una rutina, pasa el trepidante comienza de curso, llega el otoño, en nuestra mente ya están las fiestas del Pilar y la celebración de Claret y en este momento es cuando llegamos nosotras. Nos reunimos, nos preparamos y llenamos los pasillos con nuestras filas de niños camino del oratorio. Empezamos en voz baja, con mucha humildad y respeto a nuestros niños y poco a poco hemos crecido, ya nadie se sorprende de vernos, casi todos ya saben lo que es el oratorio. Estoy tan segura de lo que hacemos, que sé que en unos años será un elemento fundamental del colegio y de la vida de nuestros alumnos, pero siempre acompañadas y empujadas por Jesús. Queremos ver a Jesús y sentir que nos mira con sus ojos llenos de amor.
Uno de mis deseos para este curso es ser capaces de crear un camino fácil entre los niños y Jesús para que se puedan acercar a Él. Y que nosotras sigamos creciendo como grupo, a pesar de las adversidades.
Feliz curso.
Sara Gutiérrez.
martes, 5 de octubre de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
ESE NO ES MI DIOS

Estos días, en el oratorio estamos celebrando que Jesús ha resucitado. Además de sentir a Jesús, les transmitimos conocimientos y leemos trocitos de la Biblia. Sobre todo, les dejamos hablar mucho y les escuchamos sin juzgarles y sobre todo con muchísimo respeto.
En este escucharles oímos de todo, pero esta semana ha habido un comentario que quiero compartirlo con vosotros. Explicándoles que Jesús después de resucitar subió al cielo y allí nos está esperando, un niño me dijo: “Los que son buenos van al cielo y los malos al infierno”. Para no tenerle miedo a la muerte, porque seguro que en algún momento no he sido bueno,.....
Ese Dios, no es mi Dios. El mío no conoce el infierno y me perdona siempre, le gusta que sea "buena", pero si me equivoco no me manda al infierno, intenta que me dé cuenta de que no lo he hecho bien y que rectifique. Este pequeño detalle cambia mucho la película. ¡Qué suerte tenéis alumnos del colegio! A mí me contaron la película como a ese niño. Y alguna noche lo pasaba fatal imaginándome cómo sería el infierno. Afortunadamente me he cruzado con algunas personas que me han mostrado al verdadero Dios, al que si siento mío. Y el que queremos compartir con los niños.
Sara Gutiérrez.
lunes, 1 de marzo de 2010
¿QUÉ MEJOR MANERA DE CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS QUE PREDICAR CON EL EJEMPLO
Esta pregunta se responde en el Oratorio cada semana, aunque especialmente se cumplió en la Celebración de regalos. Fue un día especial en el que todos los niños, voluntarios y familiares que nos acompañaron estábamos nerviosos, expectantes e ilusionados. La humildad y bondad de nuestros niños fueron los pilares principales para que esta celebración pudiera realizarse: ¡Gracias!
Para nosotras, que hemos empezado este año como voluntarias en el Oratorio, fue una experiencia preciosa. Nos dimos cuenta de cómo ellos viven lo que cada semana vemos en el Oratorio: quieren ser amigos de Jesús. Nos sorprendió ver como entregaban, con todo su corazón, ese regalo que tanto les gustaba, a personas más necesitadas que ellos…. “doloroso” pero muy gratificante.
Como Jesús nos dijo… Dios nos devolverá el ciento por uno de lo que hacemos. Los regalos se llevaron a la guardería del Santo Refugio, ¡imaginad sus caritas de felicidad y la alegría que sintieron esos niños al recibir los regalos!... e imaginad también las caritas de nuestros niños reflejando la misma felicidad cuando, en la sesión siguiente, les contamos que sus regalos ya se habían repartido.
Gracias a todos por ofrecer una oportunidad a los niños más necesitados y por darles luz entre tanta oscuridad….
Andrea y Cristina. Voluntarias del Oratorio
LA ORACIÓN MÁS BONITA

“Es la oración más bonita que he escuchado nunca….” Esta frase la dijo uno de nuestros niños en la última sesión del Oratorio después de escuchar El Shemá:
“Escucha Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Y amarás al prójimo como a ti mismo. Haz esto y vivirás”.
A los que colaboramos en el Oratorio estas “pequeñas” cosas son las que nos hacen continuar y estar ilusionados en cada uno de nuestros Oratorios: un comentario ante una oración o una lectura de la palabra, un gesto ante el Sagrario, una petición desinteresada, un niño escuchando a Jesús, que esperen ilusionados su momento de Oratorio…
Gracias a palabras como estas, vemos que estamos aportando nuestro granito de arena para que nuestros niños crezcan en el Amor a Dios.
Andrea y Cristina. Voluntarias del Oratorio
miércoles, 3 de febrero de 2010
DESDE MI RINCÓN...

Formo parte de una familia especial, la del Oratorio. He de confesar que al principio me daba miedo no poder estar a la altura que se me pedía, confundirme o lo que es peor confundir a los niños.
Desde aquí quiero agradecer a Madre Inés que apostó por mí entre otras madres y profesoras para llevar a cabo este proyecto y me animó.
Este es el tercer año y me siento muy a gusto preparando cada semana la sesión, me resulta muy gratificante poder ayudar a unos niños a interiorizar, a sentir un momento de paz tan necesario en este tiempo que nos ha tocado vivir tan ajetreado.
El oratorio es un sitio especial. Os puedo asegurar que me llena mucho y que juntos estamos aprendiendo mucho, y sobre todo a dar gracias a Dios, que a veces nos resulta tan difícil, por todo lo que tenemos, una familia, amigos, profesores, juguetes, trabajo…. Somos muy afortunados.
Desde este rincón aprovecho para agradecer a todos los que confían en este proyecto y en nosotras, que cada semana ponemos mucha ilusión.
Gloria. Colaboradora del oratorio.
miércoles, 13 de enero de 2010
EL ENCUENTRO

Acabamos de celebrar el tiempo litúrgico de Navidad. Recibimos a Jesús que venía como un dios vulnerable, desarmado, necesitado, pequeñito,…Aún resuenan en nuestros oídos esos ecos de alegría, de ternura y paz de la Navidad.
Pero de verdad ¿Hemos salido a su encuentro?, ¿lo hemos acogido?¿ Nos hemos ENCONTRADO personalmente con Él?
Nos dice el Evangelio que los Reyes Magos buscaron a Jesús, caminaros hacia Él, lo encontraron y le ofrecieron dones, pero luego, al regresar a su país, se fueron por otro camino, ya no eran igual que antes de verle… y es que ENCONTRARSE con Jesús no deja indiferente a nadie.
Si tu Navidad ha sido un ENCUENTRO con Jesús, tu vida, seguro que en algo ha cambiado. El camino de vuelta es otro ¿A qué si?
M. Ma S. Leyún
martes, 8 de diciembre de 2009
LA NUEVA NAVIDAD

Comienza la Navidad. Empiezo a sofocarme y a saturarme con el encendido de las luces y los repetitivos anuncios de juguetes y colonias…¡ No, no, otro año más no! Debe existir una Navidad de verdad, en algún rincón escondido, donde estas fiestas tengan sentido y llenen plenamente en vez de empachar.
Sí, sí, llega hasta mi cabeza un lugar y hasta mi corazón una sensación de paz….sí , en el oratorio, con mis niños y con Dios en medio de nosotros, allí es donde todo recobra sentido, donde durante 30 minutos a la semana podemos pararnos a pensar, a rezar, a hacer silencio, a pedir, a dar gracias….donde rompemos la inercia que nos arrastra el resto de la semana.
Ojalá en estos días de Navidad pueda convertir mi casa en un “oratorio” donde rezar, pensar, dar gracias, acoger y escuchar… junto a mi familia y a mis amigos igual que hacemos en el oratorio del cole.
No importa si no has estado en el oratorio y no sabes qué ocurre allí ¡ pregúntale a tu hij@! y te contará qué hace al entrar, cómo reza, cómo hace silencio, cómo canta, cómo pide por ti y tu familia, cómo da gracias por lo que tiene…
Como padres, en esta nueva Navidad , hagamos un esfuerzo por regalar a nuestros hijos más tiempo de escucha, de oración junto a ellos, de juego, más tiempo para visitar a los abuelos y a quien necesite compañía… y que Dios esté en medio de nosotros junto a su Hijo recién nacido.
Sí, sí, llega hasta mi cabeza un lugar y hasta mi corazón una sensación de paz….sí , en el oratorio, con mis niños y con Dios en medio de nosotros, allí es donde todo recobra sentido, donde durante 30 minutos a la semana podemos pararnos a pensar, a rezar, a hacer silencio, a pedir, a dar gracias….donde rompemos la inercia que nos arrastra el resto de la semana.
Ojalá en estos días de Navidad pueda convertir mi casa en un “oratorio” donde rezar, pensar, dar gracias, acoger y escuchar… junto a mi familia y a mis amigos igual que hacemos en el oratorio del cole.
No importa si no has estado en el oratorio y no sabes qué ocurre allí ¡ pregúntale a tu hij@! y te contará qué hace al entrar, cómo reza, cómo hace silencio, cómo canta, cómo pide por ti y tu familia, cómo da gracias por lo que tiene…
Como padres, en esta nueva Navidad , hagamos un esfuerzo por regalar a nuestros hijos más tiempo de escucha, de oración junto a ellos, de juego, más tiempo para visitar a los abuelos y a quien necesite compañía… y que Dios esté en medio de nosotros junto a su Hijo recién nacido.
Raquel García
Voluntaria del Oratorio.
Voluntaria del Oratorio.
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