jueves, 20 de enero de 2011

SIN PREJUICIOS

Cuando nos planteamos hace unos años realizar la celebración de regalos he de reconocer que tuvimos nuestros prejuicios. Pensamos que a lo mejor era pedir mucho. Hoy por hoy doy gracias a las personas que firmemente nos convencieron de lo importante que era poder ofrecer a los niños este espacio donde pudieran ser generosos, acercarse a Jesús y experimentar la sensación de dar sin esperar recibir nada material a cambio.


Cada año preparamos la celebración con más cariño e ilusión porque sabemos lo importante que es para ellos este momento. Ojalá que no condicionemos los adultos la generosidad de los niños.

Este vídeo es muy cortito, pero a mi me pareció que reflejaba lo que nosotras queremos transmitir con esta celebración. Espero que os guste.





martes, 30 de noviembre de 2010

NUESTRO RINCÓN

                                                         

Una vez más me acerco a nuestro rincón. Digo nuestro porque me siento parte de él y que aunque pequeño, cabemos todos estoy segura. Me gustaría invitar a todos los que queráis acercaros.

Tenemos tantas cosas a lo largo del día para agradecer….. pero en esta época que nos ha tocado vivir no nos damos cuenta, a veces nos perdemos lo bueno de nuestros hijos sin querer, simplemente es la sociedad y el consumismo que nos empuja.

Hoy para explicarles que venimos al oratorio y lo importante que es dar gracias a Dios, por todo lo bueno que tenemos, por lo afortunados que somos de nuestras familias, colegio….les he puesto un ejemplo, estamos tan agobiados con los trabajos, los estudios que a veces no nos damos cuenta de pensar en Dios en todo el día y una niña me ha contestado- Es que no te ayuda nadie en tu casa? Me gustaría que hubierais visto su carita.

Me he dado cuenta que en el tiempo que llevamos con ellos hemos pasado de pedir cosas materiales, a pedir por los papas, que ya no nombran los juguetes sino que se han dado cuenta de que hay personas en el mundo que los quieren y que necesitan de ellas.

Ojala pensemos un momento en ellos y en el oratorio y les pidamos que nos enseñen que es lo que hacen allí y compartamos con ellos “su momento” en el que os sorprenderá como dan gracias a Dios por cosas que no os podríais imaginar.

En estos días que vienen de Navidad que sepamos acercarnos a nuestro rincón con ellos, escucharles porque nos enseñan muchísimo acerca de Dios.


                                             Gloria Carnicer (Colaboradora del oratorio)

jueves, 18 de noviembre de 2010

GRACIAS A DIOS


¡Cuántas veces decimos esta frase!
Estoy segura que no siempre somos conscientes de lo que en realidad dicen sus palabras, pero si, Gracias a Dios.

Esta semana con los alumnos en el oratorio leímos diversos capítulos de la Biblia con los que los niños han comprendido  la importancia de ser agradecido, y de tener fe.
Luego ellos lo aplican a su vida diaria y reconocen la suerte que tienen. Principalmente dan gracias a Dios por sus familias y algunos porque Jesús tiene un corazón tan grande, que en él cabemos todos y por crear el mundo. Ser agradecido sana por dentro y ellos lo experimentan.

Sentirse afortunado choca frontalmente con ser caprichoso y exigente y a nuestros niños se les acusa de ser así. Hoy hemos comprobado que en su interior, en su corazón hay bondad y sobre todo mucha gratitud, se han sentido agradecidos.

Yo quiero dar gracias a Dios por lo que cada día me aportan estos niños en el oratorio.

                                                                                                                                              Sara Gutiérrez

martes, 5 de octubre de 2010

EMPIEZA EL ORATORIO

Este va a ser el cuarto curso que llevemos a cabo el oratorio. Ya empieza a ser una rutina, pasa el trepidante comienza de curso, llega el otoño, en nuestra mente ya están las fiestas del Pilar y la celebración de Claret y en este momento es cuando llegamos nosotras. Nos reunimos, nos preparamos y llenamos los pasillos con nuestras filas de niños camino del oratorio. Empezamos en voz baja, con mucha humildad y respeto a nuestros niños y poco a poco hemos crecido, ya nadie se sorprende de vernos, casi todos ya saben lo que es el oratorio. Estoy tan segura de lo que hacemos, que sé que en unos años será un elemento fundamental del colegio y de la vida de nuestros alumnos, pero siempre acompañadas y empujadas por Jesús. Queremos ver a Jesús y sentir que nos mira con sus ojos llenos de amor.


Uno de mis deseos para este curso es ser capaces de crear un camino fácil entre los niños y Jesús para que se puedan acercar a Él. Y que nosotras sigamos creciendo como grupo, a pesar de las adversidades.

Feliz curso.
Sara Gutiérrez.

jueves, 15 de abril de 2010

ESE NO ES MI DIOS


Estos días, en el oratorio estamos celebrando que Jesús ha resucitado. Además de sentir a Jesús, les transmitimos conocimientos y leemos trocitos de la Biblia. Sobre todo, les dejamos hablar mucho y les escuchamos sin juzgarles y sobre todo con muchísimo respeto.

En este escucharles oímos de todo, pero esta semana ha habido un comentario que quiero compartirlo con vosotros. Explicándoles que Jesús después de resucitar subió al cielo y allí nos está esperando, un niño me dijo: “Los que son buenos van al cielo y los malos al infierno”. Para no tenerle miedo a la muerte, porque seguro que en algún momento no he sido bueno,.....

Ese Dios, no es mi Dios. El mío no conoce el infierno y me perdona siempre, le gusta que sea "buena", pero si me equivoco no me manda al infierno, intenta que me dé cuenta de que no lo he hecho bien y que rectifique. Este pequeño detalle cambia mucho la película. ¡Qué suerte tenéis alumnos del colegio! A mí me contaron la película como a ese niño. Y alguna noche lo pasaba fatal imaginándome cómo sería el infierno. Afortunadamente me he cruzado con algunas personas que me han mostrado al verdadero Dios, al que si siento mío. Y el que queremos compartir con los niños.
Sara Gutiérrez.

lunes, 1 de marzo de 2010

¿QUÉ MEJOR MANERA DE CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS QUE PREDICAR CON EL EJEMPLO




Esta pregunta se responde en el Oratorio cada semana, aunque especialmente se cumplió en la Celebración de regalos. Fue un día especial en el que todos los niños, voluntarios y familiares que nos acompañaron estábamos nerviosos, expectantes e ilusionados. La humildad y bondad de nuestros niños fueron los pilares principales para que esta celebración pudiera realizarse: ¡Gracias!

Para nosotras, que hemos empezado este año como voluntarias en el Oratorio, fue una experiencia preciosa. Nos dimos cuenta de cómo ellos viven lo que cada semana vemos en el Oratorio: quieren ser amigos de Jesús. Nos sorprendió ver como entregaban, con todo su corazón, ese regalo que tanto les gustaba, a personas más necesitadas que ellos…. “doloroso” pero muy gratificante.

Como Jesús nos dijo… Dios nos devolverá el ciento por uno de lo que hacemos. Los regalos se llevaron a la guardería del Santo Refugio, ¡imaginad sus caritas de felicidad y la alegría que sintieron esos niños al recibir los regalos!... e imaginad también las caritas de nuestros niños reflejando la misma felicidad cuando, en la sesión siguiente, les contamos que sus regalos ya se habían repartido.

Gracias a todos por ofrecer una oportunidad a los niños más necesitados y por darles luz entre tanta oscuridad….

Andrea y Cristina. Voluntarias del Oratorio

LA ORACIÓN MÁS BONITA



“Es la oración más bonita que he escuchado nunca….” Esta frase la dijo uno de nuestros niños en la última sesión del Oratorio después de escuchar El Shemá:

“Escucha Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas. Y amarás al prójimo como a ti mismo. Haz esto y vivirás”.

¿Cómo puede un niño pequeño resumir así lo que esta oración le transmite? Nunca dejan de sorprendernos. Escuchando a cada niño y niña en el Oratorio, nos damos cuenta de lo maravilloso que es aprender de ellos, de sus sensaciones, emociones, opiniones…

A los que colaboramos en el Oratorio estas “pequeñas” cosas son las que nos hacen continuar y estar ilusionados en cada uno de nuestros Oratorios: un comentario ante una oración o una lectura de la palabra, un gesto ante el Sagrario, una petición desinteresada, un niño escuchando a Jesús, que esperen ilusionados su momento de Oratorio…

Gracias a palabras como estas, vemos que estamos aportando nuestro granito de arena para que nuestros niños crezcan en el Amor a Dios.
Andrea y Cristina. Voluntarias del Oratorio